La recientemente inaugurada calle Oleoducto, con 1,024 metros de pavimento en San Lorenzo, enfrenta serios problemas de salubridad. Pese al avance en transitabilidad logrado por la Municipalidad Provincial de Datem del Marañón, la mala práctica de vecinos que continúan arrojando residuos domiciliarios en los contenedores de la nueva vía vulnera la salud pública y degrada el ornato.
La obra busca dinamizar el desarrollo provincial, pero su preservación demanda educación ambiental y el compromiso firme de la comunidad para cuidar el espacio urbano. Los nuevos recipientes fueron instalados para el uso peatonal y el reciclaje, no para desperdicios del hogar.
Mantener la capital limpia y segura exige un trabajo articulado: una gestión municipal constante en la socialización del cuidado de los bienes públicos, y una ciudadanía responsable que adopte hábitos sostenibles. Proteger la infraestructura actual previene focos infecciosos y garantiza el bienestar integral de la población.



