Balsapuerto. Tras años de reclamos por el mal estado de la carretera San Rafael – Balsapuerto, autoridades locales, dirigentes y representantes de comunidades nativas volvieron a sentarse en una mesa de diálogo para anunciar el inicio de los trabajos de mejoramiento de esta importante vía. La expectativa crece, pero también la exigencia ciudadana para que los compromisos no queden, una vez más, solo en anuncios.
La reunión se desarrolló este miércoles 22 de julio en la comunidad nativa de Trancayacu, donde el representante de la Gerencia Subregional de Alto Amazonas, Ing. Raúl Valles Valles, informó que las labores comenzarán el 5 de agosto y se ejecutarán en un plazo de 40 días.
Uno de los aspectos que más llamó la atención fue el costo operativo del proyecto. Según se informó, la maquinaria será alquilada por la Gerencia Subregional, mientras que la Municipalidad Distrital de Balsapuerto asumirá el 50 % del combustible, estimándose un consumo de 320 galones de petróleo por día, lo que representa aproximadamente 12 800 galones durante toda la intervención. Ante estas cifras, la población espera que exista una estricta fiscalización del uso de los recursos y que los avances sean visibles desde el primer día de trabajo.
Durante la asamblea, el presidente del FREDESA, Nixon Inuma Vásquez, pidió públicamente a las empresas Rey Dorado y Verusan contribuir con combustible para fortalecer la ejecución del proyecto, argumentando que el beneficio alcanzará a toda la población de Balsapuerto.
Sin embargo, la reunión también dejó al descubierto otras necesidades que siguen esperando respuesta. Autoridades de las comunidades de Nuevo Junín, Nueva Barranquita y Churuyacu solicitaron la reparación de puentes y el mejoramiento de sus trochas de acceso, mientras que representantes del comité de lucha de la vía San Vicente – Nueva Esperanza insistieron en la urgencia de intervenir los siete kilómetros de carretera que conectan con Yurimaguas durante la época de verano.
Aunque el ingeniero Raúl Valles reconoció que el presupuesto es limitado y que la prioridad será la carretera San Rafael – Balsapuerto, aseguró que realizará inspecciones para evaluar futuras intervenciones en las demás comunidades.
Como parte de los acuerdos, se estableció un horario especial para el tránsito durante la ejecución de la obra: por cada hora de trabajo de la maquinaria habrá 15 minutos de pase vehicular, medida que deberá ser respetada por todos los transportistas.
La población de Balsapuerto espera que esta vez los anuncios se conviertan en hechos concretos. La conectividad de decenas de comunidades depende de esta carretera, por lo que el inicio de los trabajos marcará también el inicio de una vigilancia ciudadana permanente para verificar que los recursos públicos sean bien utilizados y que la obra se entregue con la calidad prometida.



