Este proceso se da en el marco de la ejecución del proyecto de agua integral de la ciudad, considerado de necesidad pública. Con el objetivo de garantizar la continuidad de la obra y la seguridad de los moradores del sector Puerto Aguirre, varios vecinos aceptaron voluntariamente ser reubicados de manera temporal mientras duren los trabajos, con el compromiso de retornar posteriormente.
En ese contexto, la Municipalidad y el Consorcio Alto Amazonas solicitaron también la reubicación de la señora Yuyarima. Sin embargo, ella se negó a abandonar su predio. Como parte de las negociaciones, el Consorcio le ofreció una compensación económica de 150 mil soles, propuesta que fue rechazada por la propietaria, quien solicitaba un millón de soles.
Tras múltiples intentos de negociación sin llegar a un acuerdo, el procurador titular de la Municipalidad ordenó el desalojo, argumentando que el terreno es requerido para la ejecución del proyecto, específicamente para la instalación de la planta de captación en el sector de Puerto Aguirre.



