El bulevar turístico del puerto Garcilazo de la Vega atraviesa una preocupante situación de abandono. En el momento de su inauguración, fue presentado como un atractivo turístico importante, un espacio destinado a la recreación de visitantes y pobladores, donde podían tomarse fotografías y disfrutar del entorno. Sin embargo, desde entonces hasta la actualidad, la realidad es muy distinta.
Hoy en día, el lugar no cuenta con control de serenazgo ni presencia de la Policía Municipal, lo que genera desorden e inseguridad. Además, no dispone de servicio de energía eléctrica, afectando la iluminación y la seguridad del área.
A ello se suma que algunos propietarios de embarcaciones amarran sus botes en las barandas y en los mástiles que sostienen las luminarias, deteriorando la infraestructura. El espacio también ha sido invadido por vendedores ambulantes, lo que contribuye al desorden y resta atractivo al lugar.
Frente a esta situación surgen varias interrogantes:
¿Qué está pasando con el pago del servicio de energía eléctrica? ¿Quién debe asumir ese compromiso? ¿Por qué no existe control por parte del serenazgo o la Policía Municipal? ¿Qué ocurre con la directiva actual? ¿No existe interés en proteger y conservar nuestro bulevar?
Son preguntas que la población se hace, esperando respuestas claras y acciones concretas para recuperar este importante espacio turístico que pertenece a todos.



